miércoles, 18 de enero de 2017

El Marketing del mendigo de mi calle.

Aprender de la calle: El Marketing del mendigo de mi calle.

Ya hace mucho tiempo que vengo observando la estrategia que sigue el mendigo de mi calle.
Muchos días voy a tomar café al Bar de Antón (*) no porque ponga mejor café ni mejores bollos, ni porque tenga mejor trato con los clientes: voy por ver cómo se maneja el mendigo de mi calle que tiene su “puesto” al lado.
Es este un personaje que todas las mañanas saluda a todos los viandantes (**) “en positivo”: “parejita, ¡que buena pareja hacéis”; “que Dios te bendiga campeón”; ”jefe, que Dios te bendiga caballero”…
Hoy  los “pedidores profesionales” se disfrazan de cabra, de personaje de la guerra de las galaxias, de equilibristas, de rambos, de doncellas, de payasos, de pobres, de tullidos, de…
El pedidor de mi calle no se disfraza de nada, ni de pobre siquiera. Solo se dirige a todas las personas que pasan delante dé el deseándole algo bueno.
achoig@gmail.com

(*) El bar existe pero no se llama así.
(**) Las personas que pasan por delante del pedidor son transeúntes que van a trabajar, al metro, al autobús, a tomar café, al colegio…

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